martes, 13 de abril de 2010

Clase


¿Como decir que la víctima de un asesinato es de clase media, aunque la escena del crimen es un barrio bajo? Quizás decirlo explicitamente ("Muere joven de clase media") dejaría en evidencia que es por eso que la noticia llega al aire.
Se escuchó en el vivo de TN: "la víctima había ido anoche a cenar con su familia a palermo". Bueno, es un indicio de que este joven no tenía que morir en bajo flores, pero es muy largo para el título. Solo leyendo el título sabemos que no murió un vecino del Barrio Rivadavia y mucho menos de la vecina villa 1-11-14.
Solo hace falta saber que el jóven era estudiante, para inmediatamente asociarlo al origen socioeconómico adecuado. Cuando los vecinos de una barriada son antónimos de la palabra "estudiante", no hace falta demasiado eufemismo para suavizar el hecho de que lo impactante de la noticia es la sorprendente incongruencia entre lugares y protagonistas. Dudo mucho que a raiz de la noticia se pida mas seguridad, baja de la edad de imputabilidad y más mano duro. Porque el fallecido estudiante fue asesinado en un lugar donde no se esperaba encontrar el refugio de la ambigua palabra seguridad, o donde la inseguridad que aumenta día a día no es del tipo que llena los titulares.
Cuando se rompe el límite que separa dos realidades tan diferentes de una misma ciudad, no queda más que determinar lo propio de cada uno de estos mundos para luego definirlos por contraste. Si se asocia el ser estudiante a un determinado sector social es también porque se asocia droga y robo al sector antagónico.

viernes, 9 de abril de 2010

Enfermaaa!

Escuchando las publicidades de la radio a la mañana, descubrí que padezco de una afección crónica de origen genético (social?): Soy mujer. Pero a no desesperarme, rápidamente entendí que tengo remedios paleativos para evitar que se desarrollen los síntomas de por vida.
"Ni siempre te pasa lo mismo, ni siempre reaccionás igual". Así, los síntomas que antes requerían fármacos y medicinas solo una vez al mes (y que tanto habrán inspirado a Ricardo Arjona), hoy en día consiguen imponer su curación los 30 días, o los 28 mejor dicho. La higiene íntima y los medicamentos tienen la solución para cada día del mes y la industria farmaceútica encuentra en el público femenino una fértil masa compradora de cualquier producto que se llame "(...)fem". Haciendo cuentas: 28 días x 20 años x millones y millones de mujeres = Ganancia asegurada.
Así que ud, querida lectora, ya sabe lo que está de moda: Si antes sólo padecía de SPM (Síndrome pre menstrual), ahora puede disfrutar (padecer) de síndrome menstrual, post menstrual, supra menstrual y para menstrual. Aparentemente eso va a evitar que le contestes distinto a tu jefe o a tu marido, por que las cosas que les pasan a las personas en general, a las mujeres les pasa por ser mujeres. Lo paradójico es que la cura a tal afección (a eso de ser "hormonales"), no es escaparse del género, no es "masculinizarse positivamente", sino más bien regular la femenidad, hacerla. Siguiendo el tratamiento, la mujer (no las mujeres, digo LA mujer) va a poder ser mujer con la tranquilidad de que las humoradas que confirman su género ahora son avaladas. La patologización del ciclo menstrual femenino no se acaba por la cura provista, sino que se confirma como patología.

Y si usted es ya una "señora de las cuatro décadas", no debe preocuparse, que hay grandes curas de reemplazo para devolverle el status hormonal que tanto añora.
Diría que es raro que aun no haya cura para las mujeres antes de la menstruación... pero para eso existe Disney.

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