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martes, 14 de mayo de 2013

ella

la autora de este blog es prescindible
su escritura pretenciosa
su originalidad despreciable
sus errores son enormes
su aspecto insignificante
su valor es casi nulo
y el casi está de más.

por su falsa modestia
dice que vale menos de lo q parece
pero no le crean,
vale mucho menos aún.

la autora de este blog prefiere no opinar sobre la palabra "merecer"
porque merece mucho menos de lo q tiene y no al revés.

la autora de este blog no está
ni cerca de generar lo que cree que provoca.

no está a la altura,
no lo vale.

jueves, 2 de febrero de 2012

Equipaje

“Dejo todo y me voy a vivir a Nono”. Hay escuelas, hospitales, plazas, farmacias, carpinteros, policía, taller mecánico, despensas, juegos infantiles, tejidos… Y los carteles… ¡Ayy!, los carteles en Nono son tan lindos…
Mi único problema es que primero necesito tener ese todo que dejar…

A ver… ¿qué me falta tener antes de irme? Mmm… Debería tener un título, así puedo dejarlo colgado en la pared y los que queden acá puedan hablar de mis logros académicos. También podría tener una buena relación con mi familia, para que dejarlos sea un esfuerzo y no un alivio. Estaría bueno tener una historia de amor intrincada de la cual exiliarme, así reafirmar mi decisión de irme si es que llego a dudar en Retiro. Necesitaría leer kilos más de libros, dos o tres fracasos más para forjar mi ego, probar más comidas étnicas… Si le agregamos algún altercado con una banda de mafiosos, un enamoramiento silencioso y algunas posesiones materiales propias… ¡listo! Ya tengo todo lo que tengo que tener para dejarlo todo e irme a vivir a las sierras cordobesas.

Mientras eso llega, puedo seguir en la mía, dándome el lujo de contradecirme. Acá, en Nono o en donde sea, despeinada y con un faisán, mintiendo verdades camufladas entre bromas… Predigo revoluciones de relaciones humanas, pero después me planto con un 4-4-2.
Mientras eso llega, sigo conociendo y reconociendo personas, de las buenas y de las otras. Sigo generando un todo que todavía NO quiero dejar. Sigo lidiando con mis demonios, porque para llevarlos a pasear a Nono, para eso los malcrío acá. Sigo acumulando sonrisas… y que el impuesto a las ganancias emocionales me lo vengan a cobrar con matones, que lo que gané no lo comparto con los que no quisieron apostar. Las deudas todavía las puedo seguir arreglando invitando cervezas. Mis cuentas están claras: al destino le pago con panes por las tortas y descubrí que en construcción se necesita tanto la cal como la arena.

Todavía no se qué es lo que se lleva una a determinado tipo de viajes, pero mientras tanto averiguo qué es lo que hay que dejar acá.

lunes, 29 de agosto de 2011

Una definición, dos ejemplos y tres antídotos

Sí, creo que es importante definir. No tanto para poder nombrar a las cosas tal cuales son, sino más bien para limitarlas y evitar que sean otras cosas que no son. Quizá sea ésta mi parte más racional, cuando le pongo OFF a mi mundo de fantasía. O cuando crecí. Empecé a quitarle importancia al aspecto descriptivo del lenguaje y a ponderar su faceta prescriptiva. A los 3 años le dije lápiz a eso que ya no iba a volver a ser una varita mágica. Tampoco pude andar a caballo en escoba, cuando la descubrí solamente escoba. También evité que siga siendo micrófono el duchador, cuando le dije duchador. Ni hablar de todo lo que NO fue amor, cuando dije que algo sí era amor.
En el último año del secundario, para probar un no-se-qué, el profesor de economía me hizo pasar al frente a explicar la regla del offside en fútbol. La sabía y, además, en ese momento todavía tenía la capacidad de explicar conceptos sin irme por las ramas. Habré dicho algo muy parecido a lo que dice Wikipedia:
"...un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el penúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encuentra más adelantado que todos los jugadores oponentes menos uno (que suele ser el portero oponente)."

Pero claro, el offside es una de esas tantas cosas que se entienden mejor cuando se grafica la situación. Acá van dos ejemplos para entenderlo mejor:

1)Yo soy la jugadora que ocupa el puesto de delantera en el equipo “A”, en un partido de fútbol A contra B. En el momento en el que parte el pase hacia mí, yo tengo que estar ubicada atrás de la línea de lxs defensores del equipo B. Si al partir la pelota, yo estoy más cerca de la línea del arco, que los defensores oponentes, ahí estaría offside, estaría “adelantada”.

2)Yo soy la jugadora que ocupa el puesto de delantera en el equipo “A”. Si antes de que me pasen la pelota, lxs defensores del equipo “B” retroceden, automáticamente me dejan en offside. Entonces, si cuando yo me adelanto y mando un mensaje de texto sugerente, lxs defensores van para atrás y dejan en claro que solo buscan una amistad, ahí rige la regla del fuera del juego y la acción se anularía. Lo mismo ocurre si al insinuar una caricia, lxs defensores del equipo B, sacan la mano del apoyabrazos del cine. Otros casos muy comunes en donde la delantera cae en offside son: abrir un vino y que te hablen de su ex, invitar a cenar y q lleve a su amigo, dar el pie a algo más y escuchar el silencio, entre otras.

Habiendo definido bien la ley del fuera-de-juego, solo resta luchar por su rigurosa aplicación en la cancha y su inmediata derogación en la vida de relación. Hasta entonces, es de buena práctica saber:
-No adelantarse hasta que el terreno esté firme.
-Engañar al juez de línea yendo y volviendo constantemente del offside.
-Saber que ante el evidente fuera de juego, no hay mejor antídoto que el clásico y siempre efectivo “no no, era un chiste nomás”.

jueves, 4 de agosto de 2011

Orgullo y Prejucio

Y me preocupa cuanto tiempo pasas con una persona…
Siempre acá, encerradas en tu cuarto…
-Bueno, yo voy a hacer lo que quiero, si decís NO acá porque es tu casa, Ok…
No, ni acá ni en ningún lado.


Madre:
¿Sabrás que soy feliz? O que al menos mi felicidad o infelicidad no pasa ni pasó nunca por mi elección sexual.
Hice lo que sentí sin importarme del qué dirán ¿Estarás orgullosa de mi? Seguro hubieras preferido que cambie el deseo libre, por la normalidad… Pero es que lo mío no fue una rebeldía adolescente, solo traté de perseguir lo mejor para mí.
Traté de ser siempre lo mejor persona que pude, de defender a las personas que quise y de dar todo, entregarme de lleno por las causas que creí justas. Traté, no siempre lo conseguí, pero traté. ¿Estarás orgullosa de mi?
¿Te habrás puesto al menos un rato contenta por mí, pensando que había encontrado el amor? Quizá te hubiera hecho feliz saber que sí pensé en tener hijos, aunque no de la manera que seguramente vos esperabas.
¿Sabés que no soy de llorar mucho? Sí, me has visto llorar en velorios, pero no me siento cómoda lagrimeando delante de la gente. ¿Se te habrá cruzado por la cabeza que lloré de emoción cuando me desperté con la noticia de que era ley en el país el matrimonio para personas del mismo sexo? Quizá fue la misma emoción que vos sentiste en el ’87 cuando se legalizó el divorcio vincular y vos podías ahora casarte con mi papá. No lo sé… nunca compartiste ni esa historia, ni esa emoción conmigo. Y yo tampoco con vos.
Ese día que me curaste tobillo, ¿Lo hubieras hecho igual de saber que la herida me la hice en la marcha del orgullo gay? Yo estaba con tanta buena energía adentro, que ni me acuerdo cómo te dije que fue. ¿Tendrás idea de que significa esa pulsera con siete colores que llevo puesta desde ese día?
Cuando creí que lo ocultaba para protegerte, mentí. Era para protegerme a mí de vos, si te llegabas a enterar. Llegara a la hora que llegara, estabas vos en la cocina, desvelada quizá pensando en dónde estaba yo, con quién estaba. Tomando leche porque te había bajado el azúcar, te sentías mal, era la presión, o las pastillas o…Y justo llegaba yo. Y vos así, débil, dramática, preocupada. ¿De qué? Yo solo estaba siendo yo, quizá por primera vez.
Una noche (entre tantas) me quede dormida en otra cama que no era la mía y me llamaste a la mañana diciendo que vaya YA para casa. Cuando llegué, mentí. Dije que me quedé jugando T.E.G. con mis amigos ¿Sabías que el T.E.G. es el único juego de mesa que detesto?
¿Estarás orgullosa la reacción que tuvo mi hermano? Hablo de aquella vez que ese primo lejano dijo que la homosexualidad es una enfermedad, en plena cena de fin de año
¿Sabés que ese amigo nuevo que tengo, que tan bien te cae, posiblemente nunca va a ser mi novio, no? Es más, en los recreos miramos chicas y nos reímos de lo distinto que son nuestros gustos.
Mis amigas de toda la vida, que tan bien te caen ¿Pensaste que ellas me iban a hacer un lado? El único momento en que mostraron indignación fue cuando dije que no me parecía linda la participante lesbiana de Gran Hermano, que a ellas tanto les gustaba.
¿Pensás que esa distancia creada y ese tiempo perdido es remediable? Yo no lo se. Tuviste la oportunidad de mostrar otra cara, de virar el timón y no lo hiciste. Yo tuve oportunidades de mandar toda la cordialidad al carajo, de decirte (sin sentirlo) que me cagaste la vida y que yo ahora me cagaba en lo que vos esperabas de mi. Yo, siempre tan formal, bajé la cabeza y me llame al silencio y a la libertad por evitación.
Hice muy poco para intentar agradarte y solo el tiempo suficiente hasta darme cuenta de que así y todo no lo lograría.
Vos no me educaste para esto, no, pero yo tampoco te eduqué para esto. Hiciste a una hija que no se avergüenza de ser quien es, ni de sentir lo que siente. Me gustaría haber hecho a una madre que no se avergonzara de que su hija es como es.
De haber sabido cuanto me dolieron tus palabras, ¿las hubieras dicho, igual? De haber sabido que no iban a cambiar mi trayectoria, ¿las hubieras dicho igual? Para vos y yo ya es tarde, creo. Pero no es tarde ni para vos ni para mí.

miércoles, 20 de julio de 2011

No me hallo

domingo, 19 de junio de 2011

Eres gallina, McFly!

Debo confesar que siempre me costó un poco entender eso de los viajes en el tiempo.
Supongamos primero un tiempo inicial, lineal donde los hechos que se suceden se correspoden con las letras del abecedario. El presente actual es, por ejemplo, M. Es decir yo viví mi vida normal y cronológicamente, pasando por A, por B, C, D....hasta la M. A la altura de M, consigo viajar al pasado (típico) y voy hasta F (pongámosle, los años '50). En ese circunstancial presente (que solía ser el pasado), yo puedo moverme libremente, apostar en los deportes, imponer nuevas (futuras) modas y deslumbrar al público con ritmos hasta entonces desconocidos. Claro, si algo aprendimos de la TV es que no hay que modificar nada de ese presente (pasado), porque las consecuencias serian apocalípticas. Y por nada del mundo hay que acostarse con tu madre, claro está, a menos que se busque desaparecer de una foto familiar.
De cambiar algo, ese momento F sería un punto de inflexión para muchas y variadas nuevas líneas temporales futuras.
Creo que mi duda con respecto a los viajes en el tiempo, es qué pasa con la linea temporal inicial, con ese M, N, Ñ, O... Bueno, ya lo voy a averiguar.

Lo que sí entendí hace un tiempo es que no hace falta una máquina del tiempo para comprobar cuantos posibles escenarios se aparecen ante la instancia de tomar decisiones. Quizá nostrxs seguimos en nuestra linealdad (F, G, H, I...), pero en otra temporalidad, esos dos amantes que acá se rechazaron, allá ya formaron una familia. Mientras hoy ella sigue casada con el oficial y él anda soltero de parranda, en ese otro tiempo se cuentan los lunares del brazo y se hacen cosquillas antes de desayunar.
Después sólo se acumulan elecciones para perpetuar esa cronología que se encausó sobre esas decisiones que tomamos cuando estamos solas. Y ahí ya es como leer un Elige tu propia aventura de atrás para adelante.

jueves, 19 de mayo de 2011

Hasta que la tijera le gane a la piedra


Si entramos en esa, donde el papel le gana la piedra, ¿por qué no esperar que la tijera también le gane?
Y si no entramos en esa, habrá que agitar y agitar, cortar y cortar, hasta que la piedra ceda. O la tijera gane... O lo que pase primero.


Hasta que la tijera le gane a la piedra...

domingo, 1 de mayo de 2011

Autorreferencia

Dice la RAE:
degenerar.

(Del lat. degenerāre).

1. intr. Dicho de una persona o de una cosa: Decaer, desdecir, declinar, no corresponder a su primera calidad o a su primitivo valor o estado.

2. intr. Dicho de una persona: Decaer de la antigua nobleza de sus antepasados, no corresponder a las virtudes de sus mayores o a las que ella tuvo en otro tiempo.

3. intr. Biol. Dicho de una célula o de un tejido: Deteriorarse estructural o funcionalmente.

4. intr. Pint. Dicho de una figura geométrica: Tomar apariencia de otra por efecto de la perspectiva.


...

Dice degenerándome:
1. Me degenero al desdecirme de lo que repetí atrás sin filtro de crítica, al reinventarme desde el ensayo y error.

2. Me degenero para decaer de la antigua nuebleza de mis antepasados, de esa generación que jugó al no-me-acuerdo. Elijo evitar las virtudes de mis mayores, que se cansaron de practicar el de-eso-no-se-habla, a eso solo se lo señala con el dedo. También me olvido de las virtudes que tuve en otro tiempo, aprendidas desde cría cuando me enseñaron a no levantar la voz, a no incomodar, a no ser diferente.

3. Me deterioro estructuralmente a partir de la minuciosa deconstrucción que sobreviene después de la identificación del deseo libre. Me deterioro funcionalmente cuando ya se me hace imposible ejercer lo que se espera de mi. Me deterioro gramaticalmente, cuando reniego del uso del masculino como genérico. Me deterioro genéricamente por el simple hecho de poner en jaque al sistema sexo/género.

4. Cuando miro para atrás y veo lo que fui, tomo la apariencia de otra por efecto de la perspectiva. Sin más.

martes, 1 de marzo de 2011

Cosas que tengo de minita:

- Le tengo miedo a las arañas.
- Si se puede elegir, prefiero tomar la cerveza en vaso.
- Corto la fruta en trozos en vez de darle mordidas.
- Me gusta la ensalada con rúcula.
- Tengo más de cuatro delineadores de ojos.
- No me gusta que los autos vayan muy rápido.
- Un día lloré con Titanic.
- No soporto que mi cuarto esté desordenado.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Tachame la doble

Una materia anual. Seis exámenes. Cincuenta preguntas multiple choice cada uno. Cuatro opciones por pregunta...Bien, como mínimo durante este ya viejo 2010 tomé 300 decisiones. Supongo que en algunos casos habré elegido la opción correcta, en otros la menos mala, en otros la incorrecta. Es fácil con el diario del lunes (o con la grilla corregida en frente) juzgar la calidad de todas esas decisiones. El lunes, si ganaste al prode podés brindar y sino... bueno, ya vendrá otro momento para jugársela. O en todo caso contentarse con una frase ya gastada de uso, pero no de eficacia: "En ese momento, sonaba lógico". Si bien no compensa el haber elegido lo incorrecto, sí calma la impotencia de saber un error pasado. Y además pone las cosas en su lugar, te pega una bofetada a los nervios y aclara: "Hoy tenés el diario el lunes, en su momento había otro tablero y esa pieza que moviste era la que tenías q mover".
Cuando se escogen caminos ciertamente se corren riesgos. Siempre. Podemos hacer la mejor de las evaluaciones, contemplar cada variable o llamar a un asesor financiero, pero igualmente algo siempre lo echamos a suerte. Creemos que va a ser para mejor, tenemos la certeza, son nuestras mejores chances. Tenemos el ferviente sentimiento de que el destino no nos va jugar una mala pasada. La persona que piense que puede hacer generala dos veces en un juego, no se va a tachar la doble, por más que todas las probabilidades estén en nuestra contra. Entonces nos damos cuenta que no siempre nos guía esa lógica que antes sonaba bien... a veces nos guía más un grito, interno pero intenso. ¿"En ese momento sonaba lógico"? No se si lógico, pero sonaba lo suficientemente fuerte como para escucharlo.

Fueron ene veces más que 300 las decisiones que tomé en el año. Siempre que hay opciones, hay decisiones. Incluso cuando lo único que hacemos es que siga todo igual: No cortarme el pelo, no cambiar de carrera, no cambiar de estilo para vestirse, no cambiar de compañía, no cambiar de fruta favorita... Para todas las demás decisiones, que implican una novedad, solo resta girar el timón cuanto sea necesario, cruzar los dedos y esperar el diario del lunes... El lunes hablamos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Pica el Sr. Smith en el boliche!

Tenía una remera blanca escote en V, un jean oscuro y unas zapatillas a tono. La billetera en el bolsillo y el celular siempre activo. Un porrón de cerveza en la mano, pero tomado de una forma muy lejana a los bares de copas. La botella era más bien una compañía, una partenaire de la danza del cortejo, que ocupa la mano mientras el cigarrillo está apagado y la chica en otros asuntos.
Ella (la chica) tenía un vestido de colores, que parecían variados, pero en verdad se volvían monocromáticos por lo reiterado dentro de la manada. Sandalias, cartera cruzada, peinado de propaganda de shampoo, celular empuñado en una mano, haciendo gala de la ventaja evolutiva que representa el pulgar oponible.
De haber sido uno de cada especie, a lo arca de Noé, no me hubiera asustado... puedo manejarlo. Sucedía que esto se repetía de a centenas. Era un ejército de remeras blancas escote en V y vestiditos de colores. ¿Ellos no se veían parecidos cuando se miraban entre sí?
Era cuestión de ver algún modelito distinto (chomba con lineas horizontales para él o pollera y remerita para ella) para ver que detrás de sí aparecía un nuevo ejército de sinónimos, a imagen y semejanza de éstos.
Eran todos iguales, y por ende, aburridos. Nadie tenia nada diferente, era lo mismo que tuviera yo los ojos abierto, o cerrados, porque eran predecibles, faltos de sorpresa. Nadie tenia una frase graciosa en la remera, nadie estaba despeinado con estilo, nadie estaba más allá del ridículo a la hora de bailar, nadie cantaba gritando, nadie dejaba de sonreir, nadie tenia desprolijas las uñas, nadie se percataba de todo eso.
Como los Smith eran todos iguales... ¡Viva la diferencia! (la mía, la nuestra, la tuya)

domingo, 5 de diciembre de 2010

De bonete caído.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Salud, dinero y amor

Cumpliendo 23 septiembres.
Generando nuevas degeneraciones.

Si le pido eso (mi título) a las velitas y lo q me trae es un médico millonario de quien enamorarme, me mato.
Mejor por las dudas pido locura, cambio chico y pasión. ¿Y salud? Bueno, eso lo pido para seguir brindando, copa en mano.

PD: me regalo un chiste muy macanudo de Liniers. Sniff, que macanudo!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro

-Hola, ¿qué tal? ¿Cómo anda?
-Bien, y usted?
-Bien, todo bien. ¿Qué desea comprar?
-Quería llevar un alfajor, de chocolate… ¿Tiene?
-Efectivamente, ¿de color oscuro o claro?
-Del color de la tierra. ¿Cuánto le debo?
-Son dos pesos. ¿Algo más?
-Así es, quería llevar también una gaseosa. ¿Tiene una mezcla de coca y 7-up?
-Eso es inexistente
-¿Y una gaseosa que tenga vino y fanta?
-Negativo… puedo ofrecerle jugo de naranja-durazno. ¿Eso quiere?
-Óptimo, me lo llevo.
-¿Algo más?
-Negativo. ¿Cuánto es?
-Son 7 pesos. ¿Tiene justo?
-Lamentablemente tengo 10 ¿Alcanza eso?
-Afirmativo. Aquí tiene su vuelto. ¡Hasta luego!
-Aaaah, una cosa mas
-Dígame
-¿Tenés novio?
-Esa afirmación es incorrecta
-Pero ¿salís con alguien?
-Efectivamente siempre hay alguien dando vueltas
-¿Yo lo conozco?
-Y… usted conoce a mucha gente
-¿Y hace cuánto que salís?
-Nunca dije que salía con alguien
-¿Y es lindo?
-Es una persona muy linda
-¿Es morocho?
-Negativo
-¿Es de la facultad?
-Es falso decir que es de la facultad
-Pero es inentendible Vos estás de novia?
-Esa afirmación es falaz
-¿Y qué onda? ¿Tus amigas lo conocen?
-Mis amigas conocen a muchas personas
-¿Y para cuándo el casorio?
-Bueno, es difícil pensar en eso cuando aun es algo informal
-Ah, ¿osea que tus viejos aún lo desconocen?
-La parcialidad de las respuestas hace imposible decir nada.
-Bueno, explicame por qué lo tenés escondido!
-¿Sabe una cosa? Si Ud. Espera una confesión de mi parte, lo único q recibirá, es una puteada… ¿Quedó claro?
-Sí.
-Perdió.

domingo, 29 de agosto de 2010

Esperando Santa Rosa

Hoy no voy a hablar del porqué muchas manifestaciones climáticas intensas tienen nombre de mujer.
Tampoco voy a preocuparme por pensar en este nombre en particular.
Voy a confiar en que mis plantas van a resistir, así q tampoco voy a pensar en eso.


Hoy solamente voy a esperar la tormenta, con ganas de que me despeine un poco. Creo que lo imporante es no perder la calma cuando empiezan a sonar las alertas meteorológicas, o cualquier otra alerta.
Hoy,por las dudas, no abro el paraguas.

martes, 27 de julio de 2010

Exhibi-fobia

Si hay algo de lo que todavía no me desprendí, eso es la incomodidad que me producen los silencios. Esos momentos-mute que se generan en los círculos de pocas personas, entre que se apagan las risas del tema anterior y surgen los nuevos disparadores del próximo tópico. Erradamente, me hago responsable de ese silencio e inmediatamente se genera en mi una respuesta esterotipada: un poco de calor, muevo los dedos rozándolos entre sí, le doy un trago más a la bebida, me despeino mis breves pelos de la nuca y surge de mi un desenfrenado impulso de contar algo, cualquier cosa que sea...

Solo pudo haber sido una situación de ese estilo el momento propicio para mirar a mis dos amigas y confesarles lo que relataré a continuación:
"Chicas... ¿saben cual es mi más profundo temor? Estar en pareja con alguien y una noche mandarle un mail a ese alguien abriéndole mi corazón de par en par... Con frases tan románticas, cursis y empalagosas, que el mismo Ricardo Arjona parece agrio al lado de mi dulzura. Y en el mismo momento en el que yo mando mi profundo deseo de que el sentimiento mutuo sea eterno vía internet, mi pareja se halle fuera de su casa... en una reunión de amigos, digamos. Luego, yo irme a dormir enamorada, mi pareja dormirse sin ver los mails y al día siguiente (sin ver los mails) me cite en algún lugar, decidido a terminar la relación. Después de cigarrillo y llanto, nos separaríamos, iríamos cada cual a su casa y, oportunamente, mi pareja revisaría sus mails. ¿Qué es lo que encontraría? La evidencia más cruda de lo diferente que era nuestra percepción de la relación (llamémoslo Delta Sentimiento). Ese grado de exposición indeseada es comparable solamente con lo que se siente en los sueños (pesadillas) donde una se descubre desnuda en un espacio público..."

El decirlo en voz alta fue liberador por dos motivos. Por un lado, ante la posibilidad de que un temor en el futuro se haga realidad, confesarlo ante testigos hace que inmediatamente conste en actas. El cumplimiento exacto de una premonición genera un regocijo tal, que hace que paradójicamente, no importe si lo que una predijo fue algo malo o algo bueno. Ejemplos hay miles: "como no estudié ese tema, fija que me lo van a tomar", "hoy siento que me va a pasar algo malo", "típico que llegamos y no hay más entradas... ¿que te dije?".
Por otro lado, escucharme diciendo tal cosa, hizo que sonara tan ridículo como efectivamente es. Que mis amigas me convencieran de lo improbable que era que todos esos factores coincidieran, ayudó.

Moraleja: decir los miedos en voz alta ayuda. Finalmente todas nos reímos de mi temor, y mi temor también se rió un poco.
Sin embargo, este país infestado de psicoanálisis, una de mis amigas trató de indagar: "Mmm... habría que ver por qué sentís eso... Pensemos, ¿quién te cortó alguna vez?... ¿¿Cómo fue que terminaron con el novio ese que tuviste en 6to grado...??"
Volvimos a reírnos y brindamos por eso. En lo sucesivo usé los silencios para ir a buscar más botellas a la cocina.

(Continuará...)

lunes, 26 de julio de 2010

Nada sobre mi padre

Me gustan las personas que sepan distinguir el sabor de las comidas y además sepan el nombre de las verduras. Que, aunque hayan cambiado su dieta, recuerden qué plato les gustaba hace diez años. Las personas que saben cocinar, y si no saben, inventen. Esas que disfrutan de probar cosas nuevas, aunque sea una salsa para ensalada a base yogurt. Me gustan las personas que saben que picante no quiere decir salado y que salado no quiere decir rico. Son las que no tienen problema en admitir que quiebran el régimen, que la disciplina culinaria a lo que lleva es a la rebeldía. Las personas que me gustan son las que saben degustar, desnudar, una bebida. Que saben que no es lo mismo tomar alcohol que ser un alocólico y así, pueden disfrutar de todos los componentes que tiene una bebida alcohólica, además de Alcohol.

Me gustan las personas que dan vueltas cuando duermen, que se despiertan con la cama enmarañada y en otra posición. Que pueden sentir placer por estar 5 minutos más, que hacen del remoloneo matutino una forma de despertarse. ¡Ay qué bien me hacen las personas que saben dormir siesta, las personas que solo se levantarían temprano para honrar a quien las acompañan en la cama!

Me gustan las personas a las que no les da prurito lo popular. Que entienden que el ballet no es mejor que la cumbia, es distinto. Me gustan las personas que hacen zapping por todos los canales, no se quedan en EuropaEuropa o en Film&Arts esperando que por ser europeo, ser elevado, ser exclusivo, ese programa les va a gustar. Son las personas que si juegan un equipo sudamericano contra un europeo en la semi final del mundial, quieren que gane el sudamericano.

Me gustan las personas que no es que le escapan a la rutina, sino que no tienen una. Las personas que me gustan, gustan de viajar (no como aquellas personas que cuando no tienen mal de montaña, tienen mal de llanura). No solo por el espacio, también viajar por el tiempo, viajar entre las cosas y no solo hacia las cosas, viajar para probar. Viajar para ver si se puede volar un poquito cada vez más alto. Viajar al trabajo, pero probando todos los caminos posibles. Viajar para alcanzar algo. Viajar por la vida misma.

Me gustan las personas que creen con fervor lo que dicen, pero no aqullas que creen que por creerlo, lo que dicen es la verdad absoluta e irrefutable. Me refiero a las personas que no le temen al error, porque cuando erran lo dicen. Las que me gustan, son las personas para las que escuchar no significa "período de silencio mientras pienso nuevas cosas que decir".

Por último, me gustan las personas que hagan del disfrute un estilo de vida. Pero que ese estilo de vida sea inclusivo para las demás personas.

viernes, 9 de abril de 2010

Homenaje a blog amigo

lunes, 8 de febrero de 2010

Receta para un buen Risotto...


Calentar en una cacerola la manteca, cuando comience a espumar, agregar la cebolla picada y dejar rehogar, echar el arroz y el azafrán, saltear unos minutos hasta que el arroz haya absorbido toda la manteca, recién entonces añadir el caldo caliente, los hongos remojados y picados, condimentar con sal y pimienta a gusto, cocinar entre 18 a 20 minutos aproximadamente...
Han de ser muchas las personas que disfrutan de esta afortunada creación de la cocina italiana. Yo, en lo personal, quizás prefiera arroz blanco con manteca o arroz con atún en un tomate relleno.
Hay otras personas que prefieren otra cosa: conocerse, creerse enamoradxs, pedir fecha en un registro civil y, luego, ver ese arroz (en otros tiempos protagonista de un Risotto) ser arrojado por los aires en señal de alegría.
¡Vaya tradiciones las nuestras! Creanme, no estoy en contra del amor...De hecho, estoy tan a favor del amor, que estoy en contra del matrimonio. Esa gente que quiere que otra gente le remarque los derechos y las obligaciones sólo a cambio de un libro rojo con 32 espacios para anotar a los hijos. Si fuera un acto de amor no se hablaría del deber de apoyar al otro económicamente ("Los esposos se deben mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos."). Si fuera un acto romántico no se hablaría de familia, sino de pareja, y no serían "contrayentes" sino "amantes".
Puedo entender que él sea un buen partido, que ella sea oriunda de San Nicolás y sepa coser, bordar y salir a jugar... Entiendo que después de años de noviazgo las cosas se pueden tornar aburridas... Pero trato de entender el concepto de bienes ganaciales, la imposición de vivir en una misma casa, la ausencia del simple desamor como causa de separación (detalladas en el Art 202, Cap IX, Secc Segunda del Código Civil) y el origen etimológico de la palabra matrimonio (derecho que adquiere la mujer que lo contrae para poder ser madre dentro de la legalidad) y no me termina de cerrar la idea...
Quizás a mi me falten fábulas, arrugas o ganas de tirar arroz... Pero ya saben: Para el bolsillo del caballero y la cartera de la dama; si Ud mujer tiene más de dieciséis años y Ud gentil hombre más de dieciocho y no parece que tengan consanguinidad, dése una vuelta por el Registro Civil y en pocos minutos disfrutará de una lluvia de arroz, libreta de matrimonio en mano.
Caso contrario, se me ocurren muchas (muchas) más cosas: chau fan, paella, arroz con calamares en su tinta, buñuelos de arroz, entre otras...

miércoles, 21 de octubre de 2009

Dedicatoria...

A todas las personas que entienden mi particulariad: duermo con la persiana abierta. Así, parte de esa realidad tan subjetiva que percibo por la ventana se filtra cada noche un poco hasta mi cama (mitad vacía, mitad mía).

Y a todas esas personas que, al no entenderla, me obligan a estar segura de qué es lo que quiero, haciendo llevadero ese ritual a contramano.

Ahora, como cada día, subo la persiana cuando el resto la baja...