
Si entramos en esa, donde el papel le gana la piedra, ¿por qué no esperar que la tijera también le gane?
Y si no entramos en esa, habrá que agitar y agitar, cortar y cortar, hasta que la piedra ceda. O la tijera gane... O lo que pase primero.
Hasta que la tijera le gane a la piedra...