[Génesis, 3]
7. Entonces se les abrieron los ojos y ambos se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron, pues, unas hojas de higuera, y se hicieron unos taparrabos.
8. Oyeron después la voz de Jehová Dios que se paseaba por el jardín, a la hora de la brisa de la tarde. El hombre y su mujer se escondieron entre los árboles del jardín para que Yavé Dios no los viera.
9. Yavé Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»
10. Este contestó: «He oído tu voz en el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo; por eso me escondí.» Yavé Dios replicó:
11. «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol que te prohibí?»
12. El hombre respondió: «La mujer que pusiste a mi lado me dio del árbol y comí.»
13. Yavé dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?» La mujer respondió: «La serpiente me engañó y he comido.»
14. Entonces Yavé Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás tierra por todos los días de tu vida.
15. Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón.»
16. A la mujer le dijo: «Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará."
Sucecedió que durante el siglo XIX se comenzaron a usar los anestésicos en la práctica médica. James Simpson, profesor de obstetricia de Glasgow, usó el Cloroformo para eliminar el dolor del parto. Alto tole-tole se armó en el mundo cristiano al entender que se estaba yendo contra la maldición que Dios lanzó a la mujer. Un grupo de clérigos sentensió: "El cloroformo es un señuelo de Satán que se ofrece a la mujer disfrazado de bendición; al final, endurecerá a la sociedad y robará a Dios los profundos y fervientes gritos de ayuda que surgen en los momentos de sufrimiento".
Si alguien encuentra el anestésico para eso de "siempre te hará falta un hombre, y él te dominará", que se atenga a las consecuencias...
jueves, 25 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)