martes, 13 de diciembre de 2011

Querer querer

“Sí, tenías razón… ya éramos demasiado grandes para seguir creyendo en el amor.“

Joaquín sabe lo que quiere. Y sabe lo que quiere porque siente el peso de la falta, cuando el lo-que-quiere coincide con el no-se-puede. Joaquín quiere ser feliz, quiere estabilidad laboral y tranquilidad afectiva, quiere ir al cine una vez por semana, cambiar el auto cada dos años, conocer bien el país antes de conocer Europa; quiere mates amargos a la mañana y silencio de tumba mientras lee el diario; quiere poder… Joaquín quiere. No es de ahora, siempre lo supo, incluso apenas se instaló en el monoambiente de Congreso, donde ni siquiera ordenando bien todos los cachivaches había espacio suficiente como para acomodar sus sueños. Pero irse de La Matanza era lo que quería, y lo consiguió, así que cualquier cola de ratón porteña iba a ser mejor que su cabeza de león conurbana. Hoy sus metas son un poco más lejanas y lo sabe, pero no por eso va a renunciar a ellas. Joaquín quiere tener más y ser mejor que todos los joaquines que fue. Ah, y Joaquín quiere un novio.

Es lo mismo que quería cuando conoció a Hernán. Sí, porque un día se conocieron, todo tiene un principio aunque a veces lo cotidiano parezca eterno. Hubiera sido lindo que la historia empezara en el eurotren o al menos con miradas en el subte, o sino en alguna playa paradisíaca o perdidos en las montañas… Pero no, el día que su relación fuera llevada al cine, pensaban, de seguro le inventarían un principio mejor. Se conocieron en “el ambiente”, esa palabra que Joaquín tanto odiaba por estar llena de vacío, de caretaje, de frivolidad, de chusmerío, de vieja de ruleros, tan llena de tipos como Hernán. Era un boliche gay nuevo, “Wet”. Justo cuando Joaquín fue a la barra a pedir un Gin Tonic que lo ayudara con su inhibición, Hernán fue a la barra a buscar un polvo que lo ayudara con su soledad. Ninguno de los dos era el chico ideal para el otro y ambos lo sabían, pero se gustaban… Joaquín tan Gin Tonic y Hernán tan Speed con vodka, pero se gustaban… El traje de “amor a primera vista” le quedaba MUY grande a la situación, pero algo se dio, algo se encendió, algo se gustaban…

Quizá porque las cosas que te atraviesan nunca pierden tiempo en pedirte permiso, Hernán ascendió de chongo a novio con la misma rapidez con la que después pasó a ser concubino. Las constantes decepciones mutuas eran tan evidentes que no hacía falta explicitarlas. Querían tanto ser felices que quisieron desoír toda diferencia, que cuanto más acallaban, éstas más gritaban. A Hernán el deseo era algo que no le duraba más de 15 minutos y cumplido o no, éste saltaba rápidamente de un objeto a otro. Una vez que tenía chiche nuevo, poco importaba que el mundo llegara a sus pies a cumplir su deseo anterior. Y Joaquín, que sabía lo que quería y lo que quería era un novio, cumplía caprichos y cedía ante el primer pero. Funcionaba: a Hernán le gustaba recibir, a Joaquín le gustaba dar y estaba dispuesto a dar TODO. Llegó el día en el que ni siquiera debía pagar a cambio el precio de la monogamia. Del tira y afloje solo jugaban al tira y jugaban bien, osea jugaban mal. Los dos perdían pero distintas cosas. Joaquín lo que perdía eran las ganas de buscar el amor verdadero en otro lado y así seguía, creyéndose enamorado y queriéndose amado.

Hernán con su insatisfacción crónica y Joaquín con todo el deseo de hacerlo feliz, jugaron a la casita durante 9 meses. Aceptar la incompatibilidad y separarse sonaba lógico y hubiera estado bien como para un primer amor. Pero Joaquín pese a su juventud era ya un experto quimeras y Hernán iba a ser su fracaso número 8, no podía desprenderse tan fácilmente de la foto familiar que había armado, no, no otra vez. Tanto quería creer que eso era amor, tanto quería saberse apto para las relaciones de a dos… Fue Hernán el que tomó la decisión de terminar, y no le fue difícil. Para cuando fue a decirle a Joaco que la historia se acababa, de él ya quedaba muy poco (algunos tibios reproches y dos o tres falsas esperanzas). Las historias de los finales suelen ser contadas en episodios más largos de lo que ameritan. Lo que antes estaba, ya no está más y lo que queda, queda… quizá para siempre, quizá por un rato.

Hoy Hernán tiene un nuevo trofeo, lejos de ser su chico ideal, pero también lejos de ser su peor-es-nada. Y Joaquín… Joaquín sigue queriendo…

lunes, 19 de septiembre de 2011

Super 8

Cuando te enterás que Steven Spielberg produce una película escrita y dirigida por el creador de LOST (J.J. Abrams), lo que vas a obtener son muchas expectativas. Si después sabés que se trata de un grupo de niños que filma una película casera de zombies en 1979, no tenés más que hacer que dejarte llevar por el impulso inmediato de ir a verla.
Y Super 8 no solo NO decepciona, sino que retribuye holgadamente tanta ficha puesta sobre ella. Con una idea simple pero efectiva, consigue encantar por los detalles y obnubilar por la realización de las escenas. Nos mantiene encendidos los 112 minutos, nos mantiene emocionados, nos mantiene niñxs.
La ciencia ficción no es lo (único) que nos atrapa pero sí lo que nos envuelve. Son los personajes, con toda su humana realidad, lo que le agrega una estrella más a la calificación de esta película. La convicción de Charles (Riley Griffiths) de saberse un cineasta, la sensibilidad de Joe (Joel Courtney) para afrontar su realidad y las particularidades de Martin y Cary son LA riqueza de Super 8. Una mención aparte merece la lucidez actoral de Elle Fanning (que nada tiene que envidiarle a su hermana Dakota) que se roba los primeros 15 minutos de la película.
Ninguno de los personajes de la película necesita de los extraños sucesos (que comienzan a suceder en la ciudad) para canalizar sus conflictos internos. No. En su mundo pre adolescente siguen con sus altercados, sus amistades, sus diferencias, sus heridas abiertas, sus enamoramientos, sus desamores, sus convicciones, sus decepciones, sus peligros… Y la historia allá afuera no es más que un buen telón de fondo para que ellos puedan seguir creyendo (y creando) sus propias ficciones.
Las críticas menos generosas le achacan que tenga algo de Montesco – Capuleto, mucho de Stand by me (Cuenta conmigo – 1986) y demasiado de E.T. Pero a pesar de eso (¿por eso?), es muy refrescante. Relatar una película en la clave de la ciencia ficción, poblarla de personajes que en otra historia serían loosers y esperar un final feliz, no es la cumbre de la originalidad. Sin embargo, en un campo minado de lugares comunes, Super 8 logra impactar y no precisamente por la grandilocuencia, sino más que nada por apelar a lo micro…
El hallazgo en esta película es que te hace acordar a momentos que nunca viviste. Incluso que mi generación entera no vivió (la ropa de los ’80, el nacimiento del walk-man, los éxitos musicales, los cartuchos de super 8 de Kodak…).Y así el Ohio de la película bien pudo ser cualquier lugar, cualquier barrio, cualquier pueblo, donde pasamos esos años, sabiendo que el límite NO era el horizonte. Ese lugar al que seguimos recurriendo cuando un excelente film como Super 8 nos lleva y trae sin escala.

Sobre modelos enzimáticos y gustos culinarios

- Ezequiel tiene una pequeña llave colgada del cuello
- ¿Qué?
- Sí… una cadenita de plata de la que cuelga una pequeña llavecita. Y Romina tiene un corazón colgando y en el centro una cerradura.
- ¿Todo esto está pasando ahora? ¿Año 2011? ¿Personas mayores de 15 años?
- Sep, exactamente… Una pareja de 23 años tiene un corazón y una llavecita colgando del cuello. No se si reirme o llorar, así que voy a optar por beber.
- Mejor escribí…

Cuando todas mis fobias se descubren y dejan en evidencia mi desinteligencia emocional, me encuentro a mí misma pensando cosas como “No estoy hoy para ponerme de novia”. Sí, es cierto, esa frase hecha me sirve como eufemismo de “No tengo con quién ponerme de novia”, pero igual hay algo más…
Me siento como cuando digo a la tarde: “mmm… estoy para algo salado”. Me conozco tanto, tengo tan estudiados mis gustos y tan padecidos mis disgustos, son tan estereotipados mis deseos (culinarios) y yo tan formal con las comidas, que SE que lo quiero es algo salado. Y puede venir la mejor de las tortas o el más pretencioso Crème brûlée, pero yo estoy para algo salado… No es mi caso, pero lo mismo le debe pasar a quien siempre está para algo dulce y no hay plan B que pueda calmar las ansias de chocolate.

"No estoy para estar de novia ahora". Aunque el sujeto es tácito (como todos mis sujetos), vale aclarar que el sujeto es YO. Y todo ese debcentrismo se cae cuando una noche (de esas noches que estás para una cerveza) me dijeron: “No es que estás para determinado tipo de relación…sino que la otra persona te genera el deseo de estar en cierto tipo de relación.”
“¡No!” le dije yo, porque así como siempre estoy para algo dulce, siempre estoy para discutir. “Vos a veces estás para solo sexo, a veces estás para tener citas, a veces estás con ganas de planear el nombre de tus hijxs, quizá estás para enroscarte en una aventura inestable, incluso a veces podés estar para NO engancharte… Hay momentos donde estás para ir de la mano un sábado a la tarde, y momentos donde estás para compartir cervezas y cerrar las cortinas”. Y así seguí defendiendo mi idea: distintos determinantes internos (del interior y del exterior, pero propios) delinean un tipo de relación buscada y eso hace que vuelques tus intenciones en la realidad.
“No”, me contestaron con igual seguridad. “La otra persona define tu deseo… conocés a alguien y te dan brutas ganas de revolcarte sin saber su signo del horóscopo, o conocés a alguien e inmediatamente te generan ganas de saber cómo se conocieron sus papás…”.

Estábamos en un bar (porque nadie es profeta en su tierra), así que mi amiga me convenció. No se si fue el clima o mi aparatez, pero inmediatamente me puse a pensar en enzimas… Sí, en enzimas. Las enzimas son catalizadores que aceleran reacciones biológicas donde un reactivo se convierte en un producto. Entre otras características maravillosas (para los nerds), las enzimas son muy específicas para con el sustrato. Para poder explicar el por qué de esto, durante muchos años se utilizó el Modelo Llave – Cerradura: la enzima y el sustrato tienen complementariedad geométrica y encajan perfectamente entre sí. En otras palabras: estás para algo dulce --> comés aceitunas.
Medio siglo después, el concepto llave – cerradura pareció insuficiente y surgió el Modelo Encaje Inducido: cuando la enzima interactúa con el sustrato, ésta cambia su conformación para adaptarse a él, quien moldea la posición precisa para cumplir su función.

Al parecer, mi amiga y Daniel Koshland tiene razón… modelo encaje inducido… Supongo que solo así se podría explicar por qué hay tanto pirata tejiendo escarpines mentales para sus futuros críos, o Susanitas que ya saben qué telo es mejor para no-pernoctar con su Mr. Big…

Esperando con ansias que a este año se le olvide mi cumpleaños, me encuentro con innegables ganas de algo salado, pero con sospechosa predisposición a cambiar de parecer. Lo admito, es cierto, no existe el modelo llave cerradura, perdí la discusión con mi amiga y no me afectó para nada. Quizá sea un síntoma de madurez… O quizá solo un efecto adverso.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Fragmentos I: E.T.S.

- Ayer cuando volví de la fiesta, me senté a escribir mis memorias…
- Wow! ¿Podías escribir? Yo me sentí realizada de que pude apretar el botón correcto del ascensor.
- Sí, estábamos todos muy ebrios… pero pensé que quizá así mis memorias iban a quedar más divertidas.
- Sí, o más falsas…
- Son mis memorias, ¡no van a ser falsas!
- Con tus neurosis y tu madre, no hace falta que mientas en tus memorias para que sean graciosas. Tenés razón. Bueno… ¿Y qué escribiste?
- Empecé a pensar en lo que una busca en una pareja…
- Bien, tenés un target definido
- Hay 2 cosas que tienen que tener los hombres para que me gusten: que sean paternalistas y que tengan todas las virtudes que yo no tengo.
- Que loco que pienses eso, porque no van a transmitirte todas las virtudes que vos querrías tener… Yo puedo salir 10 años con un koala, pero no por eso volverme un marsupial.
- ¿Los koalas son marsupiales?
- Che, concéntrate en lo que estoy planteando
- No, posta, Deb, ¿de dónde sacaste ese dato, de un palito de la selva?
- ¡Qué sabés vos cuánto se yo de biología!
- Pffff… ¡seguro que aprendiste ese dato para levantarte a una bióloga!
- Sos una tarada.
- Bueno, estábamos hablando de mis memorias, ¿te acordás?
- Sí y yo te dije que el salir con un tipo que tenga lo que a vos te falta, no va a hacer que lo consigas. Las virtudes no se transmiten
- Ya se que no se contagian, Deb…
- Igual estaría bueno que así fuera… Podés volverte exitosa solo por levantarte un engominado boludo en un after office
- Jaja… Conociéndote, vos te volverías una fracasada entonces…
- Igualmente creo que el buscar tus falencias corregidas en otra persona significa que no te estás apartando lo suficiente del ego.
- ¿Te estás cogiendo a Ari Paluch y te “contagió” su pelotudez, Deb?
- Noo, boluda, posta! Estás poniéndote a vos en el centro de la conquista y además estás remarcándote constantemente tus faltas.
- Es que yo pienso constantemente en mis faltas
- Cuando decís que valorás el paternalismo y que tenga tus virtudes faltantes, a Freud le dan ganas de materializarse acá entre nosotras…
- Siii… cuando le digo estas cosas a mi psicólogo me doy cuenta de que soy tan buena paciente que no debería cobrarme
- No, es más, debería pagarte él a vos
- Seguro que si sus colegas psicólogos se enteran de lo buena que soy en el diván, se van a pelear por tenerme
- Sí, es como hacerse fama de que sos buena en la cama, pero claramente con más beneficios… con el precio que está la terapia…!
- Soy la paciente mejor cotizada de la ciudad, lo se
- Podrías escribir tu teléfono en la puerta de un baño donde circulen muchos psicólogos
- Noo, soy tan buena que no me puedo regalar así al primer analista que me quiera tratar!
- Ayy… como siempre, como nunca: carne de diván vos, eh
- Paternalismo y mis no-virtudes… ¿Tan difícil es encontrar eso?
- No creo, el 90% de los tipos cree que tienen q adoptar una actitud paternalista con las minas. Es insoportable
- Es divino
- Y que tenga lo que a vos te falta, no creo q sea difícil de encontrar, dado que enamorarse tiene mucho de proyectar en el otro…
- No quiero engancharme con un amigo imaginario inventado tampoco, che!
- ¿No hacemos siempre eso?
- Ojalá mis amigos imaginarios me quisieran dar…
- Sí, querida… se llama tocarse.
- Bueno, cuando conozcas a un pibe con esas dos características, presentámelo!
- Dale, vas a ser la primera a quien llame, creeme
- Si me presentás a un pibe así, en mis memorias vas a ser un personaje hiper genial!
- Soy hiper genial, si tus memorias son fieles a la realidad, eso ya está…
- Bueno, entonces si me presentás al flaco, en mis memorias vas a aparecer hiper humilde
- ¿Por qué decís “hiper”? ¿Estás saliendo con un flogger y te contagió su marginalidad?
- ¡No estoy saliendo con nadie, por eso estoy escribiendo mis memorias!
- Bueno, si contás que estás escribiendo tus memorias, tampoco vas a conocer a nadie
- No, obvio, eso queda entre vos y yo
- Dale, no se lo cuento a nadie, pero en tus memorias píntame como una ganadora
- Dale.

martes, 30 de agosto de 2011

Knock-Out

Empieza en la clavícula izquierda, pero antes de poder identificarlo, genera un nudo en la boca del estómago. Es un dolor quemante, urente, punzante, ardiente, profundo, paroxístico, ridículo, innecesario e inoportuno. Avanza hacia garganta y puede provocar pirosis. Es menos común que se presente en la clavícula derecha y propague hacia espalda en forma de sudor frío, pero hay casos reportados. Manfiesta asimismo, el fenómeno de dolor referido, percibiéndolo en la mano derecha, en la sien, en el gastrocnemio izquierdo, en el celular y en la ausencia. No calma con nitritos ni con tabaco, pero puede presentar una leve mejoria ante la administración de Vodka.

Por más que racionalmente una situación parezca superada o al menos tenemos más herramientas para afrontarlo, al ver una imagen (no necesariamente visual), ésta termina ganando por impacto. Es como un puñetazo que se siente en lo corporal y que niega cualquier tipo de análisis lógico. En cuestión de segundos descubrimos la capacidad que tenemos de evocar lo que se sintió la primera vez que se tiró sal en la herida. No resiste ningún tipo de examen racional, la herida ya está cerrada. Pero lo que quema (y lo que queda) es el dolor sobre el miembro fantasma.

El sonido del crak en el medio del silencio coincide con la amenazante idea de que se destape la pandora-box. Y vuelve de entre fotos amarillas toda esa emotividad a flor de piel que le escapó siempre a la lógica. Es exactamente una lápida: caso cerrado que inevitablemente vuelve (y revuelve) una aspereza.

Si en la superación se gana por puntos, en la imagen se pierde por Knock-Out.

lunes, 29 de agosto de 2011

Una definición, dos ejemplos y tres antídotos

Sí, creo que es importante definir. No tanto para poder nombrar a las cosas tal cuales son, sino más bien para limitarlas y evitar que sean otras cosas que no son. Quizá sea ésta mi parte más racional, cuando le pongo OFF a mi mundo de fantasía. O cuando crecí. Empecé a quitarle importancia al aspecto descriptivo del lenguaje y a ponderar su faceta prescriptiva. A los 3 años le dije lápiz a eso que ya no iba a volver a ser una varita mágica. Tampoco pude andar a caballo en escoba, cuando la descubrí solamente escoba. También evité que siga siendo micrófono el duchador, cuando le dije duchador. Ni hablar de todo lo que NO fue amor, cuando dije que algo sí era amor.
En el último año del secundario, para probar un no-se-qué, el profesor de economía me hizo pasar al frente a explicar la regla del offside en fútbol. La sabía y, además, en ese momento todavía tenía la capacidad de explicar conceptos sin irme por las ramas. Habré dicho algo muy parecido a lo que dice Wikipedia:
"...un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el penúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encuentra más adelantado que todos los jugadores oponentes menos uno (que suele ser el portero oponente)."

Pero claro, el offside es una de esas tantas cosas que se entienden mejor cuando se grafica la situación. Acá van dos ejemplos para entenderlo mejor:

1)Yo soy la jugadora que ocupa el puesto de delantera en el equipo “A”, en un partido de fútbol A contra B. En el momento en el que parte el pase hacia mí, yo tengo que estar ubicada atrás de la línea de lxs defensores del equipo B. Si al partir la pelota, yo estoy más cerca de la línea del arco, que los defensores oponentes, ahí estaría offside, estaría “adelantada”.

2)Yo soy la jugadora que ocupa el puesto de delantera en el equipo “A”. Si antes de que me pasen la pelota, lxs defensores del equipo “B” retroceden, automáticamente me dejan en offside. Entonces, si cuando yo me adelanto y mando un mensaje de texto sugerente, lxs defensores van para atrás y dejan en claro que solo buscan una amistad, ahí rige la regla del fuera del juego y la acción se anularía. Lo mismo ocurre si al insinuar una caricia, lxs defensores del equipo B, sacan la mano del apoyabrazos del cine. Otros casos muy comunes en donde la delantera cae en offside son: abrir un vino y que te hablen de su ex, invitar a cenar y q lleve a su amigo, dar el pie a algo más y escuchar el silencio, entre otras.

Habiendo definido bien la ley del fuera-de-juego, solo resta luchar por su rigurosa aplicación en la cancha y su inmediata derogación en la vida de relación. Hasta entonces, es de buena práctica saber:
-No adelantarse hasta que el terreno esté firme.
-Engañar al juez de línea yendo y volviendo constantemente del offside.
-Saber que ante el evidente fuera de juego, no hay mejor antídoto que el clásico y siempre efectivo “no no, era un chiste nomás”.

domingo, 7 de agosto de 2011

Otra



Otra Piel - Gustavo Cerati

Esta tarde de sol me puse a mirar
tu postal bajo un haz de luz
(radiante luz)
una frase duró hasta el anochecer
recordarte es un hermoso lugar

Amo tu lucidez
leo tu desnudez
cuando pensás el mar
así te pienso igual

Si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
(deseo)

No voy a endurecer
letras que dan placer
me contengo de amarte más
hasta volverte a ver

Si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
deseo…

jueves, 4 de agosto de 2011

Orgullo y Prejucio

Y me preocupa cuanto tiempo pasas con una persona…
Siempre acá, encerradas en tu cuarto…
-Bueno, yo voy a hacer lo que quiero, si decís NO acá porque es tu casa, Ok…
No, ni acá ni en ningún lado.


Madre:
¿Sabrás que soy feliz? O que al menos mi felicidad o infelicidad no pasa ni pasó nunca por mi elección sexual.
Hice lo que sentí sin importarme del qué dirán ¿Estarás orgullosa de mi? Seguro hubieras preferido que cambie el deseo libre, por la normalidad… Pero es que lo mío no fue una rebeldía adolescente, solo traté de perseguir lo mejor para mí.
Traté de ser siempre lo mejor persona que pude, de defender a las personas que quise y de dar todo, entregarme de lleno por las causas que creí justas. Traté, no siempre lo conseguí, pero traté. ¿Estarás orgullosa de mi?
¿Te habrás puesto al menos un rato contenta por mí, pensando que había encontrado el amor? Quizá te hubiera hecho feliz saber que sí pensé en tener hijos, aunque no de la manera que seguramente vos esperabas.
¿Sabés que no soy de llorar mucho? Sí, me has visto llorar en velorios, pero no me siento cómoda lagrimeando delante de la gente. ¿Se te habrá cruzado por la cabeza que lloré de emoción cuando me desperté con la noticia de que era ley en el país el matrimonio para personas del mismo sexo? Quizá fue la misma emoción que vos sentiste en el ’87 cuando se legalizó el divorcio vincular y vos podías ahora casarte con mi papá. No lo sé… nunca compartiste ni esa historia, ni esa emoción conmigo. Y yo tampoco con vos.
Ese día que me curaste tobillo, ¿Lo hubieras hecho igual de saber que la herida me la hice en la marcha del orgullo gay? Yo estaba con tanta buena energía adentro, que ni me acuerdo cómo te dije que fue. ¿Tendrás idea de que significa esa pulsera con siete colores que llevo puesta desde ese día?
Cuando creí que lo ocultaba para protegerte, mentí. Era para protegerme a mí de vos, si te llegabas a enterar. Llegara a la hora que llegara, estabas vos en la cocina, desvelada quizá pensando en dónde estaba yo, con quién estaba. Tomando leche porque te había bajado el azúcar, te sentías mal, era la presión, o las pastillas o…Y justo llegaba yo. Y vos así, débil, dramática, preocupada. ¿De qué? Yo solo estaba siendo yo, quizá por primera vez.
Una noche (entre tantas) me quede dormida en otra cama que no era la mía y me llamaste a la mañana diciendo que vaya YA para casa. Cuando llegué, mentí. Dije que me quedé jugando T.E.G. con mis amigos ¿Sabías que el T.E.G. es el único juego de mesa que detesto?
¿Estarás orgullosa la reacción que tuvo mi hermano? Hablo de aquella vez que ese primo lejano dijo que la homosexualidad es una enfermedad, en plena cena de fin de año
¿Sabés que ese amigo nuevo que tengo, que tan bien te cae, posiblemente nunca va a ser mi novio, no? Es más, en los recreos miramos chicas y nos reímos de lo distinto que son nuestros gustos.
Mis amigas de toda la vida, que tan bien te caen ¿Pensaste que ellas me iban a hacer un lado? El único momento en que mostraron indignación fue cuando dije que no me parecía linda la participante lesbiana de Gran Hermano, que a ellas tanto les gustaba.
¿Pensás que esa distancia creada y ese tiempo perdido es remediable? Yo no lo se. Tuviste la oportunidad de mostrar otra cara, de virar el timón y no lo hiciste. Yo tuve oportunidades de mandar toda la cordialidad al carajo, de decirte (sin sentirlo) que me cagaste la vida y que yo ahora me cagaba en lo que vos esperabas de mi. Yo, siempre tan formal, bajé la cabeza y me llame al silencio y a la libertad por evitación.
Hice muy poco para intentar agradarte y solo el tiempo suficiente hasta darme cuenta de que así y todo no lo lograría.
Vos no me educaste para esto, no, pero yo tampoco te eduqué para esto. Hiciste a una hija que no se avergüenza de ser quien es, ni de sentir lo que siente. Me gustaría haber hecho a una madre que no se avergonzara de que su hija es como es.
De haber sabido cuanto me dolieron tus palabras, ¿las hubieras dicho, igual? De haber sabido que no iban a cambiar mi trayectoria, ¿las hubieras dicho igual? Para vos y yo ya es tarde, creo. Pero no es tarde ni para vos ni para mí.

miércoles, 20 de julio de 2011

Juntos, medimos bien


El 47,08% del 73,03% de porteñxs que votaron, eligió seguir siendo gobernada por Mauricio Macri.

Si sacamos a quienes están de acuerdo con la ideología macrista (¿Miki vainilla?) y a quienes vienen bien con la gestión pro (¿colegios privados?)...
Si sacamos a quien se decidió por un voto visceralmente antikirchnerista (¿gorilas?)...
Si sacamos a ese porcentaje que vota "al que está", porque "más o menos estoy bien" (mmm... un 60%)

Lo que te queda, es el voto aséptico.

Macri (¿Duran Barba?) supo capitalizar el voto de las personas que sienten que "política" es una mala palabra. Y así, votan al que menos discurso politico tiene.

No se le puede achcar el vaciar la política, sino el atiborrarla de cuestiones superfluas. Y esas son las cosas que tienen raiting. Macri mide bien, porque su electorado llegó a él despues de creer poco tentador al zapping ideológico (de lado a lado del arco político). Ansioso de no escuchar palabras fuertes y con ganas de ver una linda publicidad.
Creer que "Juntos venimos bien", no es en este caso una franca evidencia de Síndrome de Estocolmo, sino un eufemismo para decir "Juntos, no hubo crispación". Macri no tuvo enemigos, solo tuvo viento en contra.
¡Ah, cierto! Juntos, tampoco hubo construcción.

No me hallo

miércoles, 13 de julio de 2011

River - Boca

Una vez dije con ironía: "Para mi es obvio que Lucila es inocente... es demasiado linda para ser asesina". Ok, fue poco feliz. Bah... el problema es que no se entendió la ironía, y empezaron a contestarme que era racista (!), idiota (!) y básica (!). Ah, y lesbiana (!). Pero quedó claro que el problema no era que yo tomara posición en una riña jurídico-mediática, sino que asumía la inocencia de Lucila Frend.

Cuando se hizo noticia el asesinato de Solange, yo estaba en San Bernardo. Sin televisión, ni diarios, ni contacto con personas adultos, la noticia no me llegó como noticia, sino como llamado. Por esas vueltas de la vida, Solange había cursado una materia con la amiga del novio de mi amiga (que estaba conmigo en la playa). Y se sabe que cuando se trata de muertes, o de cuernos, las noticias vuelan. Quizá eso de estar a cuatro personas (bien estiradas) de la situación, me hizo mirar las cosas con cierta falsa cercanía.

Como no parecía ser un robo, ni un femicidio en manos de su novio, la escena se convirtió en el caldo de cultivo para los diarios sensacionalistas. Tiempo después, los medios de comunicación (y la justicia, pero poco importaba eso) señalaron a LA amiga. Se abrió la puerta para que escapara del imaginario colectivo, cualquier idea delirante. La mató por envidia, la mató por celos, la mató porque se llevaban mal en la convivencia, la mató porque tiene una personalidad borderline. Y además, lo que faltaba en el combo de mujer-medioloca-asesina: la mató porque es "homosexual" y estaba enamorada de ella.

Y así como "todos" (que en realidad quiere decir "cada uno/a") sabemos la clave para que Messi rinda en la selección, mucho mejor que los DTs, ahora "todos" éramos jueces. Y mi diariero, que hasta ese día sólo sabía que su nombre era Pepe, un día tuvo ganas de contarme que el "el estudio del humor vítreo (sic) mostró que la amiga estaba en la casa a la hora que la mataron" y que "los peritos dijeron que la mató una mujer, con ensañamiento, una mujer zurda... como la amiga, que es zurda y es mujer y la mató porque le robó el novio". Y el canillita asentía... "Sí, además ¿por qué no la llamó si estaba preocupada?". La encargada del edificio de la cuadra, con la perspicacia de Gil Grissom agregó "la ataron con un lazo y la mataron con un cuchillo... así matan las mujeres". Sí, yo también levanté una ceja.

Entendí que a falta de superclásico en la A, todxs teníamos ganas de ponernos una camiseta. Y si me puse la de Lucila fue para criticar a los que aparentemente tienen el manual de "Que hacer cuando se muere tu amiga" y le machacaban a la acusada que no lloró lo suficiente, que tiene cara rara, que es muy fría, que en la comisaría alzó a un nene a upa, que antes de entrar esperó al amigo, que en vez de ponerse triste se puso nerviosa... Quizá una parte de mí pensó que en una situación similar, yo también podría hacer cosas algo toscas que harían poco creíble mi inocencia ante una eventual acusación criminal (cucú...).

No había beneficios de clase, ni de género ni de status. La opinión personal de cada cual se iba a formar finalmente basándose en... ¿Qué madre lloró mas? ¿Que creíble era la coartada? ¿Los peritajes?. Así, los noticieros instauraron el sistema de juicio por jurado y Lucila Frend no tenía que probar su inocencia en el tribunal, sino ante los medios, de cara a la sociedad. Más que abogados, posiblemente hubiera necesitado asesores de imagen, que le dijeran que se ponga a llorar ante la cámara y que apele a su debilidad en vez de mostrarse entera. El jurado (consumidores de medios) resultó ser mas exigente que la platea San Martín y no tardó en darle el pulgar abajo a esta chica procesada (pulgar que nunca le bajaron a históricos hombres condenados, como Barreda).

Los medios no pudieron darse una panzada con la noticia de que la chica-bien terminó en la cárcel y los escritores de Mujeres Asesinas se quedaron sin capítulo. La justicia determinó que Lucila Frend es inocente. Y el tema terminó ahí, no importa quién fue, quién la mató.
El partido lo ganó Lucila 1 a 0. Y lo perdió la cordura.

domingo, 19 de junio de 2011

Eres gallina, McFly!

Debo confesar que siempre me costó un poco entender eso de los viajes en el tiempo.
Supongamos primero un tiempo inicial, lineal donde los hechos que se suceden se correspoden con las letras del abecedario. El presente actual es, por ejemplo, M. Es decir yo viví mi vida normal y cronológicamente, pasando por A, por B, C, D....hasta la M. A la altura de M, consigo viajar al pasado (típico) y voy hasta F (pongámosle, los años '50). En ese circunstancial presente (que solía ser el pasado), yo puedo moverme libremente, apostar en los deportes, imponer nuevas (futuras) modas y deslumbrar al público con ritmos hasta entonces desconocidos. Claro, si algo aprendimos de la TV es que no hay que modificar nada de ese presente (pasado), porque las consecuencias serian apocalípticas. Y por nada del mundo hay que acostarse con tu madre, claro está, a menos que se busque desaparecer de una foto familiar.
De cambiar algo, ese momento F sería un punto de inflexión para muchas y variadas nuevas líneas temporales futuras.
Creo que mi duda con respecto a los viajes en el tiempo, es qué pasa con la linea temporal inicial, con ese M, N, Ñ, O... Bueno, ya lo voy a averiguar.

Lo que sí entendí hace un tiempo es que no hace falta una máquina del tiempo para comprobar cuantos posibles escenarios se aparecen ante la instancia de tomar decisiones. Quizá nostrxs seguimos en nuestra linealdad (F, G, H, I...), pero en otra temporalidad, esos dos amantes que acá se rechazaron, allá ya formaron una familia. Mientras hoy ella sigue casada con el oficial y él anda soltero de parranda, en ese otro tiempo se cuentan los lunares del brazo y se hacen cosquillas antes de desayunar.
Después sólo se acumulan elecciones para perpetuar esa cronología que se encausó sobre esas decisiones que tomamos cuando estamos solas. Y ahí ya es como leer un Elige tu propia aventura de atrás para adelante.

martes, 7 de junio de 2011

Parao



Hay quien ve la luz al final de su túnel
y construye un nuevo túnel, pa' no ver,
y se queda entre lo oscuro, y se consume,
lamentando lo que nunca llegó a ser.
Yo no fui el mejor ejemplo y te lo admito,
fácil es juzgar la noche al otro día;
pero fui sincero, y eso sí lo grito,
que yo nunca he hipotecado al alma mía!

si yo he vivido parado, ay que me entierren parado;
si pagué el precio que paga el que no vive arrodillado!
La vida me ha restregado, pero jamás me ha planchado.
En la buena y en la mala, voy con los dientes pelados!
sonriendo y de pie: siempre parado!

Las desgracias hacen fuerte al sentimiento
si asimila cada golpe que ha aguantado.
La memoria se convierte en un sustento,
celebrando cada rió que se ha cruzado.
Me pregunto, cómo puede creerse vivo,
el que existe pa' culpar a los demás?

que se calle y que se salga del camino,
y que deje al resto del mundo caminar!
a mí me entierran parado.
Ay, que me entierren parado!
ahí te dejo mi sonrisa y todo lo que me han quitado.
Lo que perdí no he llorado, si yo he vivido sobrado,
dando gracias por las cosas
que en la ruta me he encontrado.
Sumo y resto en carne propia,
de mi conciencia abrazado.
Parado! aunque me haya equivocado,
aunque me hayan señalado,
parado! en agua de luna mojado,
disfrutando la memoria de los ríos que he cruzado,
aunque casi me haya ahogado, sigo parado!


Parado!

viernes, 20 de mayo de 2011

jueves, 19 de mayo de 2011

Hasta que la tijera le gane a la piedra


Si entramos en esa, donde el papel le gana la piedra, ¿por qué no esperar que la tijera también le gane?
Y si no entramos en esa, habrá que agitar y agitar, cortar y cortar, hasta que la piedra ceda. O la tijera gane... O lo que pase primero.


Hasta que la tijera le gane a la piedra...

domingo, 1 de mayo de 2011

Autorreferencia

Dice la RAE:
degenerar.

(Del lat. degenerāre).

1. intr. Dicho de una persona o de una cosa: Decaer, desdecir, declinar, no corresponder a su primera calidad o a su primitivo valor o estado.

2. intr. Dicho de una persona: Decaer de la antigua nobleza de sus antepasados, no corresponder a las virtudes de sus mayores o a las que ella tuvo en otro tiempo.

3. intr. Biol. Dicho de una célula o de un tejido: Deteriorarse estructural o funcionalmente.

4. intr. Pint. Dicho de una figura geométrica: Tomar apariencia de otra por efecto de la perspectiva.


...

Dice degenerándome:
1. Me degenero al desdecirme de lo que repetí atrás sin filtro de crítica, al reinventarme desde el ensayo y error.

2. Me degenero para decaer de la antigua nuebleza de mis antepasados, de esa generación que jugó al no-me-acuerdo. Elijo evitar las virtudes de mis mayores, que se cansaron de practicar el de-eso-no-se-habla, a eso solo se lo señala con el dedo. También me olvido de las virtudes que tuve en otro tiempo, aprendidas desde cría cuando me enseñaron a no levantar la voz, a no incomodar, a no ser diferente.

3. Me deterioro estructuralmente a partir de la minuciosa deconstrucción que sobreviene después de la identificación del deseo libre. Me deterioro funcionalmente cuando ya se me hace imposible ejercer lo que se espera de mi. Me deterioro gramaticalmente, cuando reniego del uso del masculino como genérico. Me deterioro genéricamente por el simple hecho de poner en jaque al sistema sexo/género.

4. Cuando miro para atrás y veo lo que fui, tomo la apariencia de otra por efecto de la perspectiva. Sin más.

Otoño

medias
bufandas
tapados
lluvia
hojas
frazadas
melancolía.
pañuelos
tecitos
corderoy
recuerdos.
cafés
camisetas
guantes
cama
gato
nostalgia.
estufa
sobretodo
sopas
carilinas
taxis
nomeolvides.
chocolate
gorros
gris
niebla
tácita.

martes, 8 de marzo de 2011

Mujer, lucha!

¿Por qué considerarse feminista hoy que las mujeres pueden estudiar?
¿Por qué cortar una calle si hoy las mujeres pueden salir a trabajar?
¿Por qué elevar la voz si hoy la mujer puede votar y si ahí en casa rosada hay una?
¿Por qué luchar si hoy la mujer tiene tanto poder como los hombres?
¿Por qué pintar las paredes si hoy las mujeres hasta juegan al futbol?



El patriarcado no deja ver que no deja ver. Y los logros a medias solo maquillan los vacíos de alcances reales. Y todos los demás vacíos: la cama vacía que dejaron las mujeres víctimas de las redes de trata; la silla vacía que ocupaban las mujeres muertas en manos de femicidas; el banco vacío donde estudiaban las mujeres muertas por abortos clandestinos; los vacíos en la lucha de las compañeras caídas en la dictadura; los vacíos en el ruido por los silencios de las mujeres que todavía no pueden alzar la voz.



Lucho, agito, activo, grito, milito, celebro, exijo, libero.
Porque aunque pueda estudiar, trabajar, votar y jugar futbol, sigo sintiendo propias las injusticias de las que no pueden, sigo haciendo propia la pelea que dan las mujeres que están al lado mío (campesinas, obreras, estudiantes, luchadoras) y las peleas que dieron las que vinieron antes de mi. Porque el machismo no sólo me afecta en lo personal, sino también me hiere en lo intelectual. Porque hay que moverse para sentir las cadenas y hay que agitar para que éstas se rompan. Porque siento orgullo de pertenecer al género del que se espera que solo agache la cabeza. Porque sigue siendo subversivo que las mujeres salgan a la calle y yo sigo mostrando mi lado rebelde al aparato patriarcal.

¡Mientras que el machismo no quede demodé, el feminismo no pasa de moda!

martes, 1 de marzo de 2011

Cosas que tengo de minita:

- Le tengo miedo a las arañas.
- Si se puede elegir, prefiero tomar la cerveza en vaso.
- Corto la fruta en trozos en vez de darle mordidas.
- Me gusta la ensalada con rúcula.
- Tengo más de cuatro delineadores de ojos.
- No me gusta que los autos vayan muy rápido.
- Un día lloré con Titanic.
- No soporto que mi cuarto esté desordenado.

viernes, 11 de febrero de 2011

Golosa


- ¿Sabés qué le hace falta a LOST para ser la mejor serie de todos los tiempos?
- ¿Qué?
- Tortas.