Debo confesar que siempre me costó un poco entender eso de los viajes en el tiempo.
Supongamos primero un tiempo inicial, lineal donde los hechos que se suceden se correspoden con las letras del abecedario. El presente actual es, por ejemplo, M. Es decir yo viví mi vida normal y cronológicamente, pasando por A, por B, C, D....hasta la M. A la altura de M, consigo viajar al pasado (típico) y voy hasta F (pongámosle, los años '50). En ese circunstancial presente (que solía ser el pasado), yo puedo moverme libremente, apostar en los deportes, imponer nuevas (futuras) modas y deslumbrar al público con ritmos hasta entonces desconocidos. Claro, si algo aprendimos de la TV es que no hay que modificar nada de ese presente (pasado), porque las consecuencias serian apocalípticas. Y por nada del mundo hay que acostarse con tu madre, claro está, a menos que se busque desaparecer de una foto familiar.
De cambiar algo, ese momento F sería un punto de inflexión para muchas y variadas nuevas líneas temporales futuras.
Creo que mi duda con respecto a los viajes en el tiempo, es qué pasa con la linea temporal inicial, con ese M, N, Ñ, O... Bueno, ya lo voy a averiguar.
Lo que sí entendí hace un tiempo es que no hace falta una máquina del tiempo para comprobar cuantos posibles escenarios se aparecen ante la instancia de tomar decisiones. Quizá nostrxs seguimos en nuestra linealdad (F, G, H, I...), pero en otra temporalidad, esos dos amantes que acá se rechazaron, allá ya formaron una familia. Mientras hoy ella sigue casada con el oficial y él anda soltero de parranda, en ese otro tiempo se cuentan los lunares del brazo y se hacen cosquillas antes de desayunar.
Después sólo se acumulan elecciones para perpetuar esa cronología que se encausó sobre esas decisiones que tomamos cuando estamos solas. Y ahí ya es como leer un Elige tu propia aventura de atrás para adelante.
domingo, 19 de junio de 2011
martes, 7 de junio de 2011
Parao
Hay quien ve la luz al final de su túnel
y construye un nuevo túnel, pa' no ver,
y se queda entre lo oscuro, y se consume,
lamentando lo que nunca llegó a ser.
Yo no fui el mejor ejemplo y te lo admito,
fácil es juzgar la noche al otro día;
pero fui sincero, y eso sí lo grito,
que yo nunca he hipotecado al alma mía!
si yo he vivido parado, ay que me entierren parado;
si pagué el precio que paga el que no vive arrodillado!
La vida me ha restregado, pero jamás me ha planchado.
En la buena y en la mala, voy con los dientes pelados!
sonriendo y de pie: siempre parado!
Las desgracias hacen fuerte al sentimiento
si asimila cada golpe que ha aguantado.
La memoria se convierte en un sustento,
celebrando cada rió que se ha cruzado.
Me pregunto, cómo puede creerse vivo,
el que existe pa' culpar a los demás?
que se calle y que se salga del camino,
y que deje al resto del mundo caminar!
a mí me entierran parado.
Ay, que me entierren parado!
ahí te dejo mi sonrisa y todo lo que me han quitado.
Lo que perdí no he llorado, si yo he vivido sobrado,
dando gracias por las cosas
que en la ruta me he encontrado.
Sumo y resto en carne propia,
de mi conciencia abrazado.
Parado! aunque me haya equivocado,
aunque me hayan señalado,
parado! en agua de luna mojado,
disfrutando la memoria de los ríos que he cruzado,
aunque casi me haya ahogado, sigo parado!
Parado!
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