martes, 30 de agosto de 2011

Knock-Out

Empieza en la clavícula izquierda, pero antes de poder identificarlo, genera un nudo en la boca del estómago. Es un dolor quemante, urente, punzante, ardiente, profundo, paroxístico, ridículo, innecesario e inoportuno. Avanza hacia garganta y puede provocar pirosis. Es menos común que se presente en la clavícula derecha y propague hacia espalda en forma de sudor frío, pero hay casos reportados. Manfiesta asimismo, el fenómeno de dolor referido, percibiéndolo en la mano derecha, en la sien, en el gastrocnemio izquierdo, en el celular y en la ausencia. No calma con nitritos ni con tabaco, pero puede presentar una leve mejoria ante la administración de Vodka.

Por más que racionalmente una situación parezca superada o al menos tenemos más herramientas para afrontarlo, al ver una imagen (no necesariamente visual), ésta termina ganando por impacto. Es como un puñetazo que se siente en lo corporal y que niega cualquier tipo de análisis lógico. En cuestión de segundos descubrimos la capacidad que tenemos de evocar lo que se sintió la primera vez que se tiró sal en la herida. No resiste ningún tipo de examen racional, la herida ya está cerrada. Pero lo que quema (y lo que queda) es el dolor sobre el miembro fantasma.

El sonido del crak en el medio del silencio coincide con la amenazante idea de que se destape la pandora-box. Y vuelve de entre fotos amarillas toda esa emotividad a flor de piel que le escapó siempre a la lógica. Es exactamente una lápida: caso cerrado que inevitablemente vuelve (y revuelve) una aspereza.

Si en la superación se gana por puntos, en la imagen se pierde por Knock-Out.

lunes, 29 de agosto de 2011

Una definición, dos ejemplos y tres antídotos

Sí, creo que es importante definir. No tanto para poder nombrar a las cosas tal cuales son, sino más bien para limitarlas y evitar que sean otras cosas que no son. Quizá sea ésta mi parte más racional, cuando le pongo OFF a mi mundo de fantasía. O cuando crecí. Empecé a quitarle importancia al aspecto descriptivo del lenguaje y a ponderar su faceta prescriptiva. A los 3 años le dije lápiz a eso que ya no iba a volver a ser una varita mágica. Tampoco pude andar a caballo en escoba, cuando la descubrí solamente escoba. También evité que siga siendo micrófono el duchador, cuando le dije duchador. Ni hablar de todo lo que NO fue amor, cuando dije que algo sí era amor.
En el último año del secundario, para probar un no-se-qué, el profesor de economía me hizo pasar al frente a explicar la regla del offside en fútbol. La sabía y, además, en ese momento todavía tenía la capacidad de explicar conceptos sin irme por las ramas. Habré dicho algo muy parecido a lo que dice Wikipedia:
"...un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el penúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encuentra más adelantado que todos los jugadores oponentes menos uno (que suele ser el portero oponente)."

Pero claro, el offside es una de esas tantas cosas que se entienden mejor cuando se grafica la situación. Acá van dos ejemplos para entenderlo mejor:

1)Yo soy la jugadora que ocupa el puesto de delantera en el equipo “A”, en un partido de fútbol A contra B. En el momento en el que parte el pase hacia mí, yo tengo que estar ubicada atrás de la línea de lxs defensores del equipo B. Si al partir la pelota, yo estoy más cerca de la línea del arco, que los defensores oponentes, ahí estaría offside, estaría “adelantada”.

2)Yo soy la jugadora que ocupa el puesto de delantera en el equipo “A”. Si antes de que me pasen la pelota, lxs defensores del equipo “B” retroceden, automáticamente me dejan en offside. Entonces, si cuando yo me adelanto y mando un mensaje de texto sugerente, lxs defensores van para atrás y dejan en claro que solo buscan una amistad, ahí rige la regla del fuera del juego y la acción se anularía. Lo mismo ocurre si al insinuar una caricia, lxs defensores del equipo B, sacan la mano del apoyabrazos del cine. Otros casos muy comunes en donde la delantera cae en offside son: abrir un vino y que te hablen de su ex, invitar a cenar y q lleve a su amigo, dar el pie a algo más y escuchar el silencio, entre otras.

Habiendo definido bien la ley del fuera-de-juego, solo resta luchar por su rigurosa aplicación en la cancha y su inmediata derogación en la vida de relación. Hasta entonces, es de buena práctica saber:
-No adelantarse hasta que el terreno esté firme.
-Engañar al juez de línea yendo y volviendo constantemente del offside.
-Saber que ante el evidente fuera de juego, no hay mejor antídoto que el clásico y siempre efectivo “no no, era un chiste nomás”.

domingo, 7 de agosto de 2011

Otra



Otra Piel - Gustavo Cerati

Esta tarde de sol me puse a mirar
tu postal bajo un haz de luz
(radiante luz)
una frase duró hasta el anochecer
recordarte es un hermoso lugar

Amo tu lucidez
leo tu desnudez
cuando pensás el mar
así te pienso igual

Si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
(deseo)

No voy a endurecer
letras que dan placer
me contengo de amarte más
hasta volverte a ver

Si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
si el lenguaje es otra piel
toquémonos más
con mensajes de deseo
deseo…

jueves, 4 de agosto de 2011

Orgullo y Prejucio

Y me preocupa cuanto tiempo pasas con una persona…
Siempre acá, encerradas en tu cuarto…
-Bueno, yo voy a hacer lo que quiero, si decís NO acá porque es tu casa, Ok…
No, ni acá ni en ningún lado.


Madre:
¿Sabrás que soy feliz? O que al menos mi felicidad o infelicidad no pasa ni pasó nunca por mi elección sexual.
Hice lo que sentí sin importarme del qué dirán ¿Estarás orgullosa de mi? Seguro hubieras preferido que cambie el deseo libre, por la normalidad… Pero es que lo mío no fue una rebeldía adolescente, solo traté de perseguir lo mejor para mí.
Traté de ser siempre lo mejor persona que pude, de defender a las personas que quise y de dar todo, entregarme de lleno por las causas que creí justas. Traté, no siempre lo conseguí, pero traté. ¿Estarás orgullosa de mi?
¿Te habrás puesto al menos un rato contenta por mí, pensando que había encontrado el amor? Quizá te hubiera hecho feliz saber que sí pensé en tener hijos, aunque no de la manera que seguramente vos esperabas.
¿Sabés que no soy de llorar mucho? Sí, me has visto llorar en velorios, pero no me siento cómoda lagrimeando delante de la gente. ¿Se te habrá cruzado por la cabeza que lloré de emoción cuando me desperté con la noticia de que era ley en el país el matrimonio para personas del mismo sexo? Quizá fue la misma emoción que vos sentiste en el ’87 cuando se legalizó el divorcio vincular y vos podías ahora casarte con mi papá. No lo sé… nunca compartiste ni esa historia, ni esa emoción conmigo. Y yo tampoco con vos.
Ese día que me curaste tobillo, ¿Lo hubieras hecho igual de saber que la herida me la hice en la marcha del orgullo gay? Yo estaba con tanta buena energía adentro, que ni me acuerdo cómo te dije que fue. ¿Tendrás idea de que significa esa pulsera con siete colores que llevo puesta desde ese día?
Cuando creí que lo ocultaba para protegerte, mentí. Era para protegerme a mí de vos, si te llegabas a enterar. Llegara a la hora que llegara, estabas vos en la cocina, desvelada quizá pensando en dónde estaba yo, con quién estaba. Tomando leche porque te había bajado el azúcar, te sentías mal, era la presión, o las pastillas o…Y justo llegaba yo. Y vos así, débil, dramática, preocupada. ¿De qué? Yo solo estaba siendo yo, quizá por primera vez.
Una noche (entre tantas) me quede dormida en otra cama que no era la mía y me llamaste a la mañana diciendo que vaya YA para casa. Cuando llegué, mentí. Dije que me quedé jugando T.E.G. con mis amigos ¿Sabías que el T.E.G. es el único juego de mesa que detesto?
¿Estarás orgullosa la reacción que tuvo mi hermano? Hablo de aquella vez que ese primo lejano dijo que la homosexualidad es una enfermedad, en plena cena de fin de año
¿Sabés que ese amigo nuevo que tengo, que tan bien te cae, posiblemente nunca va a ser mi novio, no? Es más, en los recreos miramos chicas y nos reímos de lo distinto que son nuestros gustos.
Mis amigas de toda la vida, que tan bien te caen ¿Pensaste que ellas me iban a hacer un lado? El único momento en que mostraron indignación fue cuando dije que no me parecía linda la participante lesbiana de Gran Hermano, que a ellas tanto les gustaba.
¿Pensás que esa distancia creada y ese tiempo perdido es remediable? Yo no lo se. Tuviste la oportunidad de mostrar otra cara, de virar el timón y no lo hiciste. Yo tuve oportunidades de mandar toda la cordialidad al carajo, de decirte (sin sentirlo) que me cagaste la vida y que yo ahora me cagaba en lo que vos esperabas de mi. Yo, siempre tan formal, bajé la cabeza y me llame al silencio y a la libertad por evitación.
Hice muy poco para intentar agradarte y solo el tiempo suficiente hasta darme cuenta de que así y todo no lo lograría.
Vos no me educaste para esto, no, pero yo tampoco te eduqué para esto. Hiciste a una hija que no se avergüenza de ser quien es, ni de sentir lo que siente. Me gustaría haber hecho a una madre que no se avergonzara de que su hija es como es.
De haber sabido cuanto me dolieron tus palabras, ¿las hubieras dicho, igual? De haber sabido que no iban a cambiar mi trayectoria, ¿las hubieras dicho igual? Para vos y yo ya es tarde, creo. Pero no es tarde ni para vos ni para mí.