miércoles, 25 de julio de 2012
Metonimia
Volver a escribir
Volver a hablar
Volver.
Perderle el miedo a la palabra
Que paraliza por mucho o por poco
Que revuelve de adentro
Que saca y revuelve por fuera
Para mostrarnos en qué se convirtió
Eso que sólo se ve porque no se puede mirar
Ni el silencio nos cuida de la palabra,
(que aunque no se diga está)
Su artimaña es camuflarse:
Una soledad que lo que nos dice es tristeza,
Un perdón que en realidad es un olvido,
Un recuerdo que se viste de rencor.
Y cuando te persiga un grito
O te perturbe un susurro
Es mejor escucharlo que escucharte
Porque en el juego de palabras
La que pierde no es quien calla
Ni quien miente
Es la que no oye.
Esa que no puede tocar la aspereza de un adiós
bien dicho.
Ni mirar a los ojos a un te-olvido.
Hay que abrirnos los sentidos
Y dejarnos violentar por la crudeza de los dichos.
Siempre mejor que nos golpee un adjetivo
O que nos ate un gerundio,
Antes que caernos solas
Por no haber oído la advertencia de un portazo
o de un te-quiero.
Es el todo por el todo
Lo que aterra.
Es la parte lo que aflora
La sutileza que no alcanzamos a ver.
Y cuando el miedo eran los monstruos,
El escudo era la sábana
El antídoto un abrazo
El refugio tu sonrisa…
Hoy el miedo es la palabra
Que vuelve a escribir,
Que vuelve a hablar, que
Vuelve.
Ofensiva y defensiva
Arremete, arrincona, pero no da con el knock out.
Deja espacio al último aliento
Que no es permiso,
Que no es perdón,
Que no es te-quiero,
Que no es volvamos,
Que no se si es soy.
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